La interrupción recurrente de la señal de telefonía celular, los cortes de energía eléctrica y la falta de agua potable están generando inconformidad entre usuarios de José María Morelos, quienes aseguran que las fallas terminan afectando directamente sus actividades y su economía.
Lázaro Benítez, uno de los usuarios afectados, cuestionó que las fallas de señal de Telcel se presenten cada pocos días, mientras las recargas contratadas continúan corriendo, aunque el servicio permanezca suspendido.
“Si pones 50 pesos para seis días, y se va la señal dos días, solamente te quedan cuatro días”, expuso, al considerar que los usuarios deberían recibir alguna compensación cuando las interrupciones impidan utilizar el servicio por varios días.
Benítez pidió a la empresa revisar el funcionamiento de los equipos y buscar una solución que evite las interrupciones recurrentes. Aclaró que una falla ocasional puede ocurrir, pero consideró excesivo que la señal se pierda cada tres o cuatro días o incluso semanalmente.
El entrevistado también relacionó las interrupciones de telefonía con los problemas en el suministro eléctrico, particularmente durante lluvias y fuertes vientos, cuando ramas entran en contacto con cables y pueden provocar cortocircuitos. Sobre el servicio de agua potable, afirmó que las suspensiones también son frecuentes y afectan especialmente a familias con menos recursos para almacenar o comprar agua.
Como alternativa, planteó que el suministro de agua sea sectorizado para que una avería en una tubería no provoque la suspensión general del servicio. “Cuando se daña una tubería, en general ya no hay agua”, expresó, al pedir atención a problemas que, dijo, afectan actividades básicas de las familias morelenses.