En la septuagésima segunda sesión ordinaria del cabildo de José María Morelos, se abordó un único punto en el orden del día: la restitución en el cargo del ciudadano José Francisco Puc Cen como alcalde de la villa de Sabán, conforme a la sentencia emitida por el Tribunal Electoral de Quintana Roo en el expediente de juicio de los derechos ciudadanos número 50/2024. La sesión, que tuvo lugar a las 11:00 a.m., se llevó a cabo en medio de una situación que plantea serias dudas sobre su validez.
A pesar de que el tribunal dictaminó a favor de Puc Cen, quien fue destituido tras separarse del cargo para participar en las pasadas elecciones, el cabildo procedió a restituirlo en su posición sin su presencia ni la de tres regidores. La ausencia del agraviado en una sesión importante para su restitución genera cuestionamientos sobre el cumplimiento efectivo de la sentencia. Cabe destacar que Puc Cen denunció en varias ocasiones la ilegalidad de su destitución, argumentando que su cargo fue obtenido por elección popular.
Durante la sesión, Borges Yam, visiblemente nervioso, acató la orden del tribunal electoral mientras intentaba disimular su incomodidad con una sonrisa y el uso constante de la palabra «tema». Con un tono irónico, declaró que la prioridad del cabildo es preservar la paz y la tranquilidad en el municipio, agradeciendo «el tema» a los ciudadanos y notificando al tribunal sobre el cumplimiento de la sentencia.
Sin embargo, la omisión de convocar a Puc Cen para participar en la sesión podría poner en tela de juicio la legitimidad de la resolución. En un proceso tan relevante como la restitución de un alcalde, la falta de transparencia y participación de todas las partes involucradas deja la impresión de una decisión apresurada y posiblemente cuestionable desde el punto de vista legal.