En una reciente sesión de cabildo, el regidor Carlos Cetina Alamilla fue objeto de una agresión verbal por parte del presidente municipal de José María Morelos, Erick Borges Yam. El conflicto surgió cuando Borges Yam cuestionó el origen de los recursos económicos de Cetina, insinuando que su capital proviene de actividades poco transparentes, comentario que Cetina interpretó como una grave falta de respeto y un intento de poner en riesgo su seguridad personal.
Cetina, visiblemente molesto, respondió categóricamente a las acusaciones, asegurando que ha trabajado arduamente durante muchos años para capitalizarse y que sus recursos no provienen del ayuntamiento. Según Cetina, el comentario del presidente municipal es una «mentira flagrante» y un intento de desprestigiarlo ante la comunidad.
El regidor también lanzó una fuerte crítica al presidente municipal, cuestionando la rapidez con la que este se ha enriquecido desde que asumió el cargo. Cetina insinuó que el crecimiento económico de Borges Yam podría no ser transparente y sugirió que el presidente podría estar utilizando recursos públicos para su beneficio personal, disfrazándolos como acciones de carácter privado.
«Yo he trabajado desde los quince años para construir mi carrera política y mi patrimonio. Es imposible que alguien en menos de diez años logre la capital económica que tiene Erick Borges Yam. Si él es millonario, algo sucedió ahí, y es cuestionable», afirmó Cetina Alamilla.
El regidor también señaló que el presidente municipal ha perdido el respeto al cuestionar asuntos dela vida privada y relacionarlos con la administración municipal lo cual considera un acto ilegal. Cetina reiteró que su única preocupación es lo que Borges Yam hace con los recursos públicos y denunció que el presidente pretende simular acciones como si fueran de carácter personal cuando en realidad se trata de fondos del ayuntamiento.
Este enfrentamiento ha generado una intensa polémica en la comunidad, dejando al descubierto tensiones internas en el gobierno municipal. La situación plantea serios cuestionamientos sobre la transparencia en la gestión de los recursos públicos y la integridad de las autoridades municipales.