En la colonia San Juan, los apagones eléctricos dejaron de ser una eventualidad para convertirse en una rutina insoportable. Vecinos denuncian que los cortes de luz ocurren a cualquier hora del día y de la noche, afectando directamente su economía y seguridad. Emilia Suárez, comerciante del sector, relata que el servicio se interrumpe durante horas: “Ayer se fue como a las cinco de la tarde y regresó hasta las once de la noche. Tuvimos que cerrar el negocio, no vendimos nada”.
La falta de electricidad no es el único problema que enfrenta esta comunidad. Los terrenos baldíos abandonados se han convertido en un foco de insalubridad, con plagas de ratas, moscas y hasta serpientes que ponen en riesgo a los habitantes. La propia Emilia asegura que han tenido pérdidas considerables en alimentos y mercancía debido a la invasión de roedores: “Un ratón se metió a la tienda y me echó a perder harina, sopas y varias cosas. Otro comerciante perdió 17 cajas de producto”.
Los vecinos señalan negligencia por parte de las autoridades y propietarios de estos predios, a quienes acusan de no dar mantenimiento ni atender la problemática. Mientras tanto, las familias viven con miedo a las plagas, a los apagones y a la inseguridad de sus calles oscuras. La comerciante resume el sentir de muchos habitantes: “Acá en San Juan, pues como que está muy abandonado. Casi no se atiende. Todo el tiempo se está yendo la corriente”.