Plantean recuperar criadero de tepezcuintle en La Esperanza

Recuperar el antiguo criadero de tepezcuintle que funcionó en la comunidad de La Esperanza es una posibilidad que plantea Ángel Canté, subdelegado municipal, quien considera que una nueva Unidad de Manejo para la Conservación de la Vida Silvestre (UMA) permitiría aprovechar los conocimientos de antiguos criadores y fomentar la reproducción de esta especie de la fauna silvestre.

Canté recordó que el proyecto operó durante aproximadamente 10 a 12 años y llegó a mantener entre 50 y 60 ejemplares en un predio de alrededor de una hectárea. Sin embargo, el criadero desapareció cuando sus socios decidieron vender el terreno, con lo que terminó una actividad que también generaba ingresos mediante la venta de animales.

De acuerdo con el entrevistado, hace aproximadamente dos décadas los ejemplares se comercializaban en unos 800 pesos, mientras que en los últimos años de funcionamiento los precios habrían llegado hasta mil 500 pesos por animal adulto. No obstante, señaló que durante la operación del criadero surgieron problemas sanitarios y reproductivos: algunos tepezcuintles enfermaron o murieron y otros nacieron con malformaciones, situaciones que atribuyó a las condiciones de espacio y a la posible reproducción entre ejemplares emparentados, aunque no refirió diagnósticos veterinarios que confirmaran esas causas.

El tepezcuintle (Cuniculus paca) es un mamífero silvestre de hábitos principalmente nocturnos que habita en zonas tropicales y es apreciado por su carne. La presión de la cacería y la pérdida de hábitat pueden afectar sus poblaciones, por lo que los proyectos de reproducción en cautiverio requieren instalaciones apropiadas, atención sanitaria y controles que eviten problemas derivados de la consanguinidad.

El subdelegado consideró que la experiencia de quienes participaron en el antiguo criadero podría servir para impulsar una nueva iniciativa. Explicó que todavía quedan cuatro o cinco de los integrantes originales que conocen aspectos de la alimentación, reproducción y cuidado de los animales, aunque algunos ya fallecieron y otros dejaron de participar. También sostuvo que conseguir ejemplares en el monte resulta cada vez más difícil en las zonas cercanas a los asentamientos, donde, además, persiste la cacería para el consumo de carne.

Canté propuso que un nuevo proyecto se establezca en un terreno más amplio y contemple la incorporación legal de ejemplares reproductores procedentes de criaderos autorizados. Para concretar la iniciativa sería necesario gestionar el registro y las autorizaciones correspondientes ante la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), acreditar la procedencia legal de los animales y contar con un plan de manejo que garantice su bienestar y reproducción. La propuesta busca recuperar una actividad productiva de la comunidad, pero su viabilidad dependerá de que las condiciones técnicas, ambientales y económicas permitan sostenerla a largo plazo.