Vecinos de la colonia Ejidal denunciaron el abandono en el que se encuentran los terrenos baldíos de la zona, lo que genera riesgos tanto para la salud como para la seguridad de las familias. De acuerdo con la presidenta de la colonia Ejidal Catalina Moo Chan, esta problemática ha sido planteada en reiteradas ocasiones sin que hasta ahora se haya atendido la situación.
La representante vecinal explicó que gran parte de los lotes permanecen enmontados y sin mantenimiento, pues muchos de los propietarios no se presentan ni atienden sus predios. “Estamos muy abandonados, hay mucho monte. No sabemos quiénes son los dueños, y aunque algunos sí vienen, no limpian. Mientras tanto, salen culebras y hay peligro para los niños”, señaló Moo Chan.
Además, indicó que el monte crecido representa un riesgo adicional debido a que algunos jóvenes utilizan estos espacios como puntos de reunión para ingerir bebidas alcohólicas. “En el terreno que está en la calle donde van a hacer el hospital, está muy alto el monte. Allí entran muchachos a tomar, no en la calle, sino dentro del terreno. Eso también es peligroso”, advirtió.
La lideresa recordó que este no es un reclamo nuevo, ya que en diversas ocasiones se ha dialogado con el comisariado ejidal para que notifique a los dueños de los predios. Sin embargo, dijo que las gestiones no han rendido frutos. “Ya varias veces practicamos con el comisario, dijo que iba a avisar a los dueños, pero ya pasó el tiempo y no hay nada”, criticó.
A la falta de limpieza se suma otro problema que afecta la calidad de vida de los vecinos: la carencia de alumbrado público. Moo Chan explicó que varias calles se mantienen en penumbras porque las lámparas están quemadas y, en algunos tramos, ni siquiera existen postes. “En la calle Felipe Carrillo Puerto no tenemos luz. Ya hablamos con el presidente municipal y dijo que iba a apoyar con 100 metros para poner alumbrado público, pero aún seguimos esperando”, detalló.
Ante este panorama, los habitantes de la colonia Ejidal exigen al comisariado atender con urgencia estas problemáticas. Consideran que la falta de acciones de limpieza y de alumbrado no solo refleja abandono, sino que también pone en riesgo a las familias, sobre todo a mujeres, niños y adultos mayores que transitan de noche o viven cerca de los terrenos enmontados.