Violencia, flagelo que impacta a la economía y a la vida social, señala presidenta de la Federación Mexicana de Economistas; Quintana Roo, en los primeros cinco lugares por inseguridad, afirma

CHETUMAL, MX.- Tras reconocer que la violencia en México ha tenido un impacto en la actividad económica con la reducción en la productividad y la incorporación paulatina de más personas a actividades delictivas durante los últimos años, la presidenta de la Federación Mexicana de Economistas Colegiados, Cristina Isabel Ibarra Armenta, señaló que Quintana Roo se encuentra en los primeros cinco lugares por la inseguridad que se registra a consecuencia de diversos delitos.

Explicó que, de acuerdo con los análisis estadísticos, la situación delictiva en la entidad ha empeorado en los últimos dos años dentro de los indicadores de paz nacionales “por un aumento en el índice de secuestros, por el crecimiento del cobro de piso y delitos del fuero común como el robo. Aunque en los homicidios no figura entre las entidades ni las ciudades de Quintana Roo, tampoco figuran como entre los municipios más violentos por homicidio, pero sí por este tipo de actividades delictivas”.

En su conferencia impacto económico de la violencia en México señaló que la delincuencia tiene un impacto en la actividad productiva y en lo social por la incorporación de más personas a los grupos delictivos lo que afecta el núcleo familiar.

Si ocurre un evento como un homicidio o una desaparición forzada, la familia se ve afectada por la pérdida de capital social y los recursos que utilizan para salir adelante “entonces pierden su ingreso, no solamente ellos, sino que pierden también a veces algún otro familiar, se convierten, o sea, si habían 2 o 3 ingresos en una familia, ahora nada más hay uno y eso pues se hace muy complicado”, señaló.

 Dijo que el 90 por ciento de los homicidios es de varones lo que genera un mayor impacto en la actividad económica “por la pérdida de mano de obra que al final de cuentas es una inversión pública que nosotros todos como sociedad hacemos para que las personas puedan eventualmente incorporarse al mercado laboral y no solamente como trabajadores, sino que también como empresarios, emprendedores”.

Ibarra Armeta señaló que, además, la violencia ocasiona un aumento en los gastos personales para garantizar la seguridad de la familia y de los negocios y los hogares “todos los que son víctimas de algún tipo de delito, de robo, de extorsión, de secuestro, de cobro de piso. Todo eso es un costo económico, es un lastre económico que no permite la acumulación. Al final de cuentas, es una introducción a los mercados que limita la posibilidad de crecimiento”.

Dijo que, de acuerdo con el estudio realizado desde el 2015 hasta el 2025, “lo que estamos viendo es que las oportunidades no se están generando, sobre todo en algunas comunidades pequeñas, pues son jóvenes que se  van a terminar migrando a Estados Unidos o que se van a terminar integrando alguna actividad criminal”. (Noticaribe)