CHETUMAL, MX.- Aunque reconoció que las autoridades gubernamentales realizan un trabajo intenso para controlar el avance de la delincuencia, el obispo de la diócesis Cancún-Chetumal, Salvador Morales González, consideró necesario redoblar esfuerzos “sobre todo porque la ciudadanía aún sigue con esa percepción de inseguridad”.
Durante un encuentro con medios de comunicación de la capital del Estado dijo que hasta el momento solo se ha tenido el reporte de robo en una iglesia en Cancún afectada por la delincuencia a la vez que precisó que los sacerdotes no tienen seguridad adicional.

A escasos 30 días de llegar a Quintana Roo dijo que hasta el momento no ha tenido la necesidad de contar con seguridad personal. “Eespero en Dios no necesitarlo porque creo que el hecho de traer seguridad pues te da como menos espacio de libertad y yo espero que no sea necesario”.
Sin embargo, reconoció que en algun momento tuvo la sensación de inseguridad sobre todo después de los hechos violentos registrados tras la aprehensión del “Mencho”, al trasladarse a la ciudad de Mérida y tener que transitar por la vía corta a Mérida en el municipio de Felipe Carrillo Puerto y José Maria Morelos.
Morales González aclaró que la sensación de inseguridad no es solo en Quintana Roo sino en todo el país. Hay un trabajo de coordinación, pero, afirmó, es cierto que la percepción es otra. “Creo que es muy importante que todos nos sumemos y podamos pedirle al gobierno que hagamos un esfuerzo mayor para que la seguridad vuelva a las calles, a nuestras casas y a los espacios abiertos. Están trabajando para controlar la inseguridad, pero todavía no es suficiente para que lo percibamos y nos sintamos nosotros seguros”, subrayó.
El obispo de la diócesis Cancún-Chetumal dijo que está en recorrido por el estado para conocer a la gente en los municipios. Reiteró que tras la captura de el Mencho evitó pasar por la zona de Chunhuhub y lo hizo con precaución “porque había como mucha incertidumbre. “Entonces dije si ahí hay algo, pues seguramente que es una zona, es una zona de peligro”.
Reiteró que la inseguridad afecta a todos pues al final del día es una tarea que tenemos que ir construyendo la seguridad y la paz como verdaderos artesanos, desde los espacios de nuestra casa, de nuestra familia. “Y claro, ahora que hay cosas que nos rebasan, pues tomar todas las medidas de precaución que tiene que tomar alguien que sabe que no es tan seguro. el transitar por calles y por vías, entonces creo que por ahí va la cosa”.
Por último, señaló que el Episcopado Mexicano trabaja con los diálogos de paz como propuesta para garantizar la seguridad de los ciudadanos. (Noticaribe)