La producción literaria en lengua maya requiere disciplina, preparación y un proceso formal que valide la calidad del trabajo, aseguró el catedrático y escritor Ismael Briseño Mukul, al subrayar que la creación de un libro no depende solo del deseo de publicar, sino de sostener una trayectoria evaluada por especialistas.
Ismael Briseño, docente de lengua maya en la UIMQROO y autor de varias obras, explicó que en el ámbito literario el reconocimiento no se obtiene de manera declarativa, sino mediante concursos, premios y dictámenes. Recordó que su libro ganador del Premio Internacional 2020 permaneció detenido por cambios administrativos en Campeche, hasta que recientemente la UIMQROO abrió el proceso para su publicación física bajo la gestión del rector William Briceño.
El escritor señaló que la lengua maya mantiene lectores activos y una generación que continúa aprendiendo y escribiendo. Desde su formación en escuelas bilingües, dijo, ha observado que existe público para los textos mayahablantes y que la producción literaria sigue siendo un legado fundamental para las nuevas generaciones.
Añadió que la era digital ha cambiado los hábitos de lectura, pues ahora gran parte de los escritos circulan en redes y plataformas. Aun así, consideró valioso que su obra premiada llegue finalmente al formato impreso, actualmente en revisión editorial, con aportaciones de especialistas y artistas como el pintor Marcelo Jiménez.
En torno a versiones publicadas recientemente en medios, aclaró que sus declaraciones fueron descontextualizadas. Indicó que nunca afirmó falta de apoyo a las lenguas indígenas, sino que expresó que el mérito literario debe construirse con trabajo y resultados, no con discursos asistencialistas.
Subrayó que la publicación de obras en lengua maya depende de la calidad y del esfuerzo individual. Mencionó que sus poesías han sido presentadas incluso ante audiencias en Estados Unidos y difundidas en medios internacionales, lo que demuestra que el reconocimiento se obtiene con constancia y competitividad, en un contexto donde la lengua y la cultura maya mantienen plena vigencia.