En comunidades mayas del municipio de José María Morelos aún persiste la costumbre de colocar pulseras elaboradas con semillas y listones rojos a los niños durante el mes de noviembre, como protección contra el “mal aire”. La artesana María Francisca Tox Gómez explicó que esta práctica ancestral se refuerza especialmente en los días de finados, cuando las almas, según la creencia, caminan entre los vivos.
Tox Gómez, señaló que ella misma confecciona las pulseras utilizando semillas de ojo de venado y listones de color rojo, los cuales tienen significados simbólicos asociados a la protección y la abundancia. “Las semillas sirven para proteger del mal aire del mediodía; los listones rojos representan la vida y alejan las malas energías”, explicó.
La artesana destacó que, antiguamente, todas las madres colocaban estos amuletos a sus hijos pequeños como una forma de resguardo espiritual, pero con el paso del tiempo la tradición ha comenzado a desaparecer. “Nuestros antepasados sabían el valor de las semillas, pero ahora muchos jóvenes ya no lo conocen”, lamentó.
Ante ello, Tox Gómez busca rescatar este conocimiento mediante talleres donde enseña a las nuevas generaciones el significado de cada semilla y su función dentro de las creencias mayas. “Las semillas son parte de nuestra historia y de la relación con la naturaleza. Enseñar a los jóvenes es mantener viva esa herencia”, subrayó.
Además de las pulseras protectoras, la artesana elabora collares con semillas que simbolizan la buena fortuna y la prosperidad. Cada color, asegura, tiene una intención: el rojo para la vida, el negro para la protección y el marrón para la estabilidad.
Finalmente, comentó que la obtención de las semillas se ha vuelto más difícil, pues muchas de las plantas que las producen se están perdiendo por el fuego o el abandono de los montes. “Yo soy guardiana de semillas; las conservo para que no desaparezcan, porque si se pierden, se va también una parte de nuestra cultura”, concluyó.