
En municipios rurales como José María Morelos, donde la motocicleta se ha convertido en el principal medio de transporte para estudiantes, surge la propuesta de permitir licencias de conducir a menores de edad bajo un esquema regulado y con educación vial obligatoria.
El profesor Humberto Martín Angulo, quien durante más de cuatro décadas trabajó como docente en comunidades rurales, señaló que la realidad del territorio obliga a replantear las políticas de movilidad para los jóvenes que diariamente deben recorrer varios kilómetros para asistir a la escuela.
Explicó que, históricamente, muchos estudiantes recibían bicicletas como apoyo para trasladarse entre ejidos y centros educativos, pues las distancias podían superar los cuatro o cinco kilómetros entre comunidades y planteles como primarias, telesecundarias o telebachilleratos.
Ante ese contexto, consideró que actualmente la motocicleta cumple esa misma función de movilidad, especialmente para adolescentes de secundaria y bachillerato de entre 12 y 17 años, quienes necesitan trasladarse diariamente desde comunidades dispersas hacia los centros educativos.
El docente señaló que el verdadero problema no es la edad de los jóvenes, sino la falta de cultura vial, por lo que propuso que las autoridades de tránsito impulsen programas de educación vial desde edades tempranas en las escuelas, incluso desde nivel preescolar, para formar conductores responsables.
Asimismo, planteó que podría evaluarse la entrega de licencias a menores con autorización de los padres, siempre que previamente reciban capacitación, aprueben cursos de manejo y exámenes correspondientes, como una forma de ordenar una práctica que ya ocurre en muchas comunidades rurales.