El uso de lentes comprados en mercados, sin la valoración de un especialista, puede provocar problemas visuales a corto y largo plazo. Así lo advirtió el optometrista Hipólito Lagunez, quien subrayó la importancia de acudir siempre a una revisión profesional antes de colocarse cualquier tipo de graduación.
“Muchas personas, al no ver bien, recurren a lentes económicos en puestos ambulantes o en el mercado. Pueden pensar que ven mejor, pero en realidad no es la graduación adecuada ni el material correcto para sus ojos”, explicó el especialista, al señalar que cada ojo es diferente y requiere una valoración personalizada.
Lagunez insistió en que la automedicación visual no debe tomarse a la ligera. Comparó el uso de lentes sin receta con tomar medicamentos sin conocer la enfermedad. “Si me duele el estómago y tomo algo que no corresponde a la verdadera causa, no me va a servir. Lo mismo pasa con la visión: podemos estar afectando más nuestra salud ocular”, recalcó.
El optometrista también advirtió sobre el riesgo de lentes de baja calidad que se venden con tintes o filtros inadecuados. Estos, lejos de proteger, alteran el paso de la luz al ojo y pueden ocasionar daños en la pupila y otros procesos visuales. “Lo recomendable es optar por lentes polarizados o fotosensibles, que sí cuentan con especificaciones correctas para proteger la visión”, puntualizó.
En el caso de lentes de sol o aquellos diseñados para conducir de noche, Lagunez reiteró que tampoco deben adquirirse sin supervisión profesional, pues no todos cumplen con los estándares de seguridad ocular.
Finalmente, hizo un llamado a la población para que, en lugar de improvisar soluciones con lentes de baja calidad, acudan a especialistas en optometría u oftalmología, quienes pueden garantizar un diagnóstico preciso y el tratamiento más adecuado. “Cada ser humano es distinto y cada ojo también. La salud visual no se improvisa, se cuida con responsabilidad”, concluyó.