
En medio de la incertidumbre que dejó la pandemia, una emprendedora encontró en el comercio digital una vía para reinventarse y generar ingresos desde casa, apostando por la constancia y la adaptación como herramientas clave.
Karen Lizeth Nova Cortez, emprendedora local, relató que en 2019 inició su negocio tras renunciar a su empleo y mudarse a José María Morelos, donde decidió no quedarse inactiva. Con un pequeño capital, comenzó vendiendo juguetes en línea, aunque sin resultados favorables, lo que la llevó a replantear su estrategia.
Posteriormente, optó por la venta de ropa, identificando un mercado constante entre mujeres interesadas en su imagen personal. En el proceso enfrentó dificultades, como fraudes por parte de proveedores, lo que le obligó a ser más cuidadosa en la selección de productos y a invertir tiempo en verificar su calidad, incluso probándolos personalmente.
Con el paso del tiempo, su negocio “Kaliz boutique” evolucionó mediante el uso de esquemas como el dropshipping y la creación de contenido en redes sociales. Adaptándose a cambios de residencia y condiciones del mercado, fortaleció su presencia digital con publicaciones cercanas y dinámicas que generaron mayor interacción con sus clientas.
La emprendedora destacó que el uso de herramientas tecnológicas, incluida la inteligencia artificial, ha sido un apoyo para mejorar la presentación de su negocio y mantenerlo competitivo. Asimismo, señaló que su enfoque está dirigido principalmente a madres trabajadoras que buscan opciones accesibles para su arreglo personal.
Finalmente, subrayó que emprender implica sacrificios y disciplina, pero recomendó no esperar condiciones ideales para iniciar. Consideró fundamental elegir una actividad que genere gusto y motivación, ya que esto permite sostener el esfuerzo a largo plazo y mantener el entusiasmo ante cada avance del negocio.