
La población infantil ha disminuido de manera notable en comunidades rurales del municipio de José María Morelos, una tendencia que ya se refleja tanto en la realidad de las localidades como en los datos oficiales de los censos de población.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en el Censo de Población y Vivienda 2020 el municipio registró 39 mil 165 habitantes, de los cuales 9 mil 564 son niñas y niños menores de 12 años, lo que representa apenas el 24.4 por ciento de la población total.
Aunque el municipio ha tenido crecimiento poblacional —en 2010 registraba 36 mil 179 habitantes— los especialistas señalan que el tamaño de las familias se ha reducido con el paso de los años, reflejando un cambio demográfico que se observa con mayor claridad en las comunidades rurales.
Un ejemplo de esta situación se observa en la comunidad de San Carlos. Nelsa Medina, originaria de Naranjal pero avecindada en ese poblado, explicó que actualmente las familias suelen tener uno, dos o máximo tres hijos, muy diferente a décadas pasadas cuando los hogares llegaban a tener hasta siete o nueve niños.
Indicó que la situación económica influye en esta decisión, ya que el aumento en los precios de los productos básicos y combustibles ha obligado a muchas parejas jóvenes a planificar familias más pequeñas.
La reducción de la población infantil también se refleja en las escuelas de la comunidad. En la primaria funciona un sistema multigrado atendido por una sola maestra con alrededor de 22 o 23 estudiantes de primero a sexto grado, mientras que en secundaria —operada bajo el sistema del Consejo Nacional de Fomento Educativo (CONAFE)— apenas asisten ocho alumnos y en preescolar hay cerca de seis.
San Carlos cuenta con aproximadamente 30 a 35 familias y una población total cercana a 105 o 110 habitantes. De acuerdo con los testimonios de sus pobladores, la disminución de nacimientos y el cambio en la estructura familiar están transformando la dinámica social de las comunidades rurales del municipio.