
La propuesta del nuevo Servicio Universal de Salud en México, que busca permitir a cualquier ciudadano recibir atención médica en instituciones públicas como el IMSS, ISSSTE o IMSS-Bienestar sin importar su afiliación, ha generado preocupación entre algunos derechohabientes sobre la capacidad real del sistema para atender a más población.
El profesor jubilado Victoriano Teh López, afiliado al ISSSTE, expresó que actualmente ya existen dificultades en la atención médica, principalmente por la escasez de especialistas, medicamentos y la tardanza en estudios o cirugías programadas.
Señaló que muchos trabajadores han contribuido durante años al sistema de seguridad social, pero aun así enfrentan largos periodos de espera. “Durante muchos años hemos pagado al seguro y una de las quejas es que de repente se atrasan mucho en la atención; a veces una radiografía o una operación nos la programan hasta tres o cuatro meses después”, afirmó.
En su opinión, si se abre la posibilidad de que cualquier ciudadano acuda a instituciones como el IMSS o el ISSSTE, el problema podría agravarse si no se fortalece antes la infraestructura médica. Indicó que la falta de médicos y de recursos ya representa una limitante para quienes actualmente están afiliados.
También advirtió que la falta de atención oportuna puede tener consecuencias graves para los pacientes, sobre todo en enfermedades que requieren tratamientos costosos. “Hay personas que incluso han fallecido por falta de atención o por no contar con recursos para atenderse en otro lugar”, lamentó.
Finalmente, consideró que el objetivo de ampliar el acceso a la salud podría ser positivo, siempre que venga acompañado de mayor inversión pública. Señaló que se requiere reforzar la estructura existente con más médicos, medicamentos, equipos e infraestructura para garantizar una atención digna a toda la población.