Campesinos del Kilómetro 50 prevén buena cosecha de maíz nativo pese a retos climáticos

El productor Eliodoro Mex Collí, del Kilómetro 50 de José María Morelos, informó que para el mes de diciembre se espera una buena cosecha de maíz de temporada, principalmente de variedades nativas, gracias a las condiciones favorables del clima que han permitido el desarrollo de las milpas tradicionales.

El agricultor explicó que el ciclo inició con dificultades debido a retrasos en la siembra y a daños causados por roedores y aves, pero los productores persistieron y resembraron a tiempo. “Hubo esfuerzo y constancia; gracias a eso hoy vemos resultados. No podemos hablar de excedentes, pero sí de suficiencia para el consumo local”, señaló.

Mex Collí destacó que la producción actual garantiza la disponibilidad de alimentos básicos en el municipio, con cosechas que incluyen maíz, frijol, calabaza, pepita e ibes. Sin embargo, subrayó que el sistema de milpa tradicional sigue siendo el más difícil de sostener, ya que depende totalmente de las lluvias y del trabajo manual de los campesinos.

Sobre los precios, indicó que el maíz nativo se vende entre cinco y seis pesos por kilo, aunque considera que el valor justo debería rondar los ocho o hasta diez pesos. “El trabajo en el campo no se paga con sueldos; es esfuerzo puro. Por eso pedimos que el precio del maíz refleje el valor real del trabajo campesino”, afirmó.

El productor también cuestionó la eliminación de apoyos como Procampo para quienes participan en el programa Sembrando Vida, pues considera que ambos tienen objetivos distintos. “Muchos perdieron el respaldo que les ayudaba a mantener la milpa. Sembrando Vida tiene reglas estrictas y no siempre considera las condiciones reales del campesino, como la falta de agua para riego”, comentó.

Finalmente, estimó que una hectárea de milpa tradicional bien lograda puede rendir entre dos y media y tres toneladas de maíz, mientras que las siembras híbridas alcanzan mayores volúmenes pero requieren más inversión. “El campo sigue vivo porque el campesino no se rinde, aunque el esfuerzo sea cada vez más grande”, concluyó.