Un viaje en carretera no debería convertirse en un riesgo de vida, pero la realidad en Quintana Roo muestra lo contrario. Los recientes hechos de violencia en tramos carreteros de JMM, en donde una familia fue despojada con violencia de su vehículo encendieron la preocupación de la sociedad civil, que exige a las autoridades pasar de los discursos a la acción.
El ingeniero David Gómez Tox, presidente de la Asociación Civil Frente Cívico Quintanarroense, advirtió que los incidentes en las vías de comunicación no solo afectan a quienes transitan, sino que ponen en peligro a personas inocentes que nada tienen que ver con la delincuencia. “El Estado debe blindarse para que todo vehículo que entra y sale sea detectado de inmediato. Hace falta voluntad política para hacerlo”, señaló.
Gómez Tox subrayó que la vigilancia no puede quedarse en cámaras que muchas veces se desconoce si funcionan o no. Recalcó que la Guardia Nacional, con destacamento en José María Morelos, tiene la responsabilidad de intensificar los recorridos en las carreteras federales y actuar de manera inmediata cuando ocurre un hecho delictivo. “Se trata de cerrar entradas y salidas de forma estratégica para que la delincuencia no tenga margen de escape”, afirmó.
El dirigente fue más allá: apuntó que la vigilancia debe ser preventiva y no solo reactiva. Actualmente —dijo— se observa a elementos de seguridad deteniendo camiones de campesinos que trasladan sus cosechas, lo cual entorpece la economía local, mientras que la verdadera amenaza circula sin control. “No se puede frenar a quien lleva sus productos del campo y dejar libre a quienes cometen ilícitos”, criticó.
Recordó que, años atrás, cuando existía la Policía Federal de Caminos, los patrullajes coordinados lograron disminuir los asaltos en tramos conflictivos. Hoy, en contraste, se percibe una falta de coordinación que deja desprotegidos a los ciudadanos. “En las mesas de seguridad se dice una cosa, pero en los hechos vemos otra. La gobernadora tiene voluntad, pero se necesita que se refleje en acciones inmediatas”, expresó.
Gómez Tox insistió en que el tema no es únicamente de recursos, aunque las inversiones millonarias hechas en seguridad deberían tener resultados más visibles. “No hay dinero que alcance si la estrategia falla. Lo que se necesita es operatividad real, con presencia en los puntos clave del Estado”, concluyó.
La exigencia del Frente Cívico Quintanarroense resume un sentir compartido: que cada persona pueda transitar por las carreteras sin miedo, y que la seguridad deje de ser promesa y se convierta en garantía.