La llegada de octubre marca el inicio de la temporada de cultivos tradicionales como la jícama y el frijol Tsama’ bu’ul, productos que comienzan a aparecer en los mercados, aunque sus precios dependen de la disponibilidad y aumentan al inicio de la cosecha, explicó el productor Juan Bautista Uluac.
El campesino indicó que el frijol Tsama’ bu’ul tiene un ciclo de producción específico, con siembras que permiten cosechar entre noviembre y diciembre. Su comercialización abastece tanto el consumo familiar como la venta en los mercados, donde este grano es utilizado en distintos platillos de la cocina tradicional yucateca.
En cuanto a los precios, detalló que el atado de frijol Tsama’ bu’ul se vende entre 12 y 15 pesos, mientras que el espelón alcanza precios similares y puede llegar a 20 pesos. La jícama también puede venderse hasta en 20 pesos al comenzar la temporada, pero su precio baja a unos 14 pesos cuando aumenta la oferta.
Uluac explicó que no todos los cultivos responden de la misma manera a las condiciones del clima. Mientras el espelón puede encontrarse durante buena parte del año y tolera mejor el calor, el frijol Tsama’ bu’ul y la jícama dependen de sus respectivas temporadas de siembra y cosecha.
Respecto al maíz, señaló que puede sembrarse fuera de los periodos habituales, aunque la producción no es la misma que la obtenida con las siembras de marzo. Por ello, los campesinos ajustan sus actividades agrícolas de acuerdo con los ciclos de cada cultivo y las condiciones del campo.
El productor agregó que durante los próximos meses aumenta la disponibilidad de estos alimentos, cuya venta representa una alternativa de ingreso para las familias campesinas y mantiene vigente el cultivo de productos tradicionales de la zona maya.