Entre fruta sin madurar y ataques del ch’ejon, productores batallan para vender la naranja

La naranja permanece en los árboles a la espera de mejores condiciones para su comercialización, mientras los productores enfrentan un problema que ocurre antes de que la fruta llegue al mercado: el ataque constante del ch’ejon, ave que perfora los frutos y reduce la cantidad que puede aprovecharse para la venta.

El productor Don Armando Chí explicó que actualmente existe naranja en los huertos, pero una parte todavía no tiene el color ni la jugosidad que buscan los compradores, por lo que la salida comercial permanece lenta.

“Hay mucha naranja allá colgada. Lo que pasa es que no podemos comercializar porque le falta color, que tenga color y que sea jugoso también”, explicó.

Actualmente, la caja se comercializa entre 80 y 100 pesos, aunque el problema no es únicamente el precio, sino la poca cantidad de compradores que están llegando por volumen. Los productores esperan que durante noviembre y diciembre aumente la demanda y puedan colocar una mayor parte de la cosecha.

A la espera de mejores condiciones de mercado, los frutos también están expuestos al ch’ejon, que puede perforar naranja dulce, mandarina, toronja y lima china. Don Armando calcula que un solo ejemplar puede afectar varios frutos de una misma planta y permanecer activo durante distintos momentos del día.

“Él no tiene horario. Entra temprano, mediodía, de tarde… cualquier momento está comiendo”, relató.

El productor reconoce que combatirlo representa otro costo para el campesino, porque mantener una persona vigilando los árboles para ahuyentar las aves implica dedicar horas de trabajo que no generan un ingreso adicional. Por ahora, la cosecha permanece entre la espera de una mejor maduración, la llegada de compradores y la necesidad de evitar que más fruta termine dañada antes de salir del huerto.