
El almanaque agrícola fue durante décadas una herramienta clave para orientar la producción del campo, desde la siembra hasta el manejo de animales y cultivos.
Don Leobardo Sánchez May, agricultor con amplia experiencia, recordó que estas publicaciones circularon desde los años 40 y tuvieron mayor presencia entre las décadas de los 50 y 60, cuando eran ampliamente consultadas por campesinos locales.
Explicó que el almanaque contenía información detallada sobre prácticas agrícolas, selección de semillas y recomendaciones para mejorar la producción, además de orientar sobre el cuidado de animales de traspatio y diversos cultivos como maíz, tomate, chile y tabaco.
Destacó que uno de los aspectos más valorados era la información relacionada con los ciclos de la luna y otros fenómenos naturales, los cuales servían como guía para determinar los mejores momentos de siembra, cosecha y manejo del campo.
Señaló que también incluía consejos prácticos sobre alimentación animal, reproducción y hasta usos domésticos, lo que lo convertía en una fuente integral de conocimiento para las familias campesinas.
Finalmente, indicó que con el paso del tiempo este tipo de almanaques dejó de publicarse, lo que representó la pérdida de una herramienta accesible y útil que durante muchos años contribuyó al aprendizaje y desarrollo del sector agrícola.