Elementos federales realizan despliegue entre la selva; al parecer, en busca de
bases delictivas.

La tension alcanzo un nuevo punto critico en la comunidad San Angel, Lazaro Cardenas,
cuando integrantes de fuerzas federales se internaron el sabado pasado en la espesura de la
selva, en una incursión que busca desarticular los últimos reductos de bases operativas delictivas
en la region, lo cual invadio la tranquilidad y el miedo, comentaron habitantes.
De acuerdo con versiones de campesinos que regresaban de sus labores cotidianas se registró
un despliegue de uniformados en áreas selváticas de esta localidad.
Aunque la Fiscalia General del Estado (FGE) no ha emitido un informe oficial sobre esta
incursion sabatina, la presencia de tropas confirma que la red criminal en San Ángel es mas
profunda de lo que las cifras gubernamentales se atrevian a reconocer, comentaron los
pobladores, entre quienes persiste la incertidumbre.
La movilización es la continuación del megaoperativo realizado el 3 de marzo. En aquella acción
coordinada entre la Fiscalia, Marina y el Ejercito se logro asegurar cuatro viviendas ubicadas
estratégicamente entre dicha comunidad y Solferino.
El inventario de lo confiscado dejó sorprendida a la opinión publica, aunque para muchos
residentes era un «secreto a voces»: armas de alto calibre con cartuchos funcionales, dosis de
droga listas para su comercializacion, indumentaria tactica y radios de comunicación de alta
frecuencia.
Si bien era conocido el comercio de narcoticos en el area, la dimension del arsenal y la logística
encontrada evidenciaron que San Angel se habia convertido en un punto clave para la
delincuencia organizada, al funcionar como centro de resguardo y distribucion hacia destinos
turisticos como Holbox.
El 17 de octubre del 2024, Kantunilkin se transformó en un escenario de violencia. Cerca de las
13:00 horas inicio una persecucion a gran velocidad frente al Hospital Integral, que continuo por la
carretera que enlaza con el puerto de Chiquilá.
Lo que en un inicio reportaron como un choque armado entre sicarios fue aclarado después como
una operación ministerial. Agentes a bordo de una camioneta, blanca y Mazda, gris, marcaron el
alto a un automóvil rojo en el que viajaba el objetivo prioritario.
La persona sospechosa escapó, lo que desató una balacera que terminó con el vehículo rojo
volcado a tres kilometros de Kantunilkin; presuntamente se dirigia a San Angel para refugiarse.
Esa vez, el saldo fue de una persona fallecida y otra lesionada, esta última trasladada bajo estricta
custodia a Cancun. El episodio se convirtio en el detonante que obligo a las corporaciones a
centrar la atencion en los caminos que conducen a San Angel.
El 13 de diciembre del 2024, tras denuncias anonimas y labores de inteligencia, la FGE localizó
una fosa clandestina en los limites del poblado, en un sitio conocido como «Las Ruinas», accesible
únicamente por brechas agrícolas en lo más apartado del ejido.
En ese lugar se exhumaron restos oseos de al menos siete personas. El hallazgo sacudió a la
sociedad al confirmar sospechas sobre privaciones ilegales de la libertad y desapariciones que,
desde la pandemia en el 2020 hasta el 2024, golpearon al municipio sin denuncias formales por
temor a represalias. La Fiscalía mantuvo hermetismo sobre el seguimiento del caso, lo que
alimento versiones de que la selva podría ocultar mas entierros ilegales. En junio del 2025
tambien hubo operativos y cateos sin resultados relevantes, hasta que en marzo del 2026 San
Ángel volvio a aparecer en el mapa publico, no por su reconocida producción agrícola, sino por
un asunto mucho mas complejo del que nadie desea involucrarse.
Residentes comentaron que su comunidad dejo de ser una zona rural ignorada; ahora forma parte
de una estrategia de seguridad que incluye sobrevuelos de la Secretaria de Seguridad
Ciudadana entre Holbox y Kantunilkin, además del control estricto de accesos en Chiquilá.
Redacción Por Esto