El Colegio de Médicos advirtió que en comunidades rurales los casos se tratan
con métodos caseros, lo que impide su registro oficial.

El presidente del Colegio de Medicos de Quintana Roo, Francisco Lara Uscanga, urgió medidas
de revision en la zona rural de Othon P. Blanco, ante la probable existencia de casos de miasis
humana ocasionada por el gusano barrenador del ganado que no han sido documentados por
las autoridades del Sector Salud.
Destacó que, precisamente en el campo, esta afección se trata de manera «artesanal»; por ello,
quienes la padecen no acuden a las unidades medicas por tratamiento y, en consecuencia,
carecen de registros oficiales.
Ayer se informo que los municipios de Othon P. Blanco y Bacalar acumulan 21 de los 32
expedientes activos del gusano barrenador del ganado en la entidad, la cual se mantiene en el
sexto lugar nacional en materia de incidencia.
De acuerdo con el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria
(Senasica), el gusano barrenador (Cochliomyia hominivorax) representa para la zona sur una
grave amenaza sanitaria, debido al aumento significativo de brotes en los hatos ganaderos.
De igual forma, se han confirmado seis casos de miasis humana provocados por la larva,
ubicando al Estado en el tercer lugar nacional. Uno de los afectados es un hombre de 52 anos
que permanece hospitalizado en Chetumal con una infeccion severa en la pierna.

La miasis humana provocada por la larva Cochliomyia hominivorax mantiene al estado entre los primeros
lugares nacionales / Especial
Al respecto, Lara Uscanga resalto la necesidad de implementar una estrategia de supervisión
en las comunidades de Othon P. Blanco y Bacalar, ya que es muy alta la posibilidad de contagios
que no han sido reportados.
Explicó que la elevada frecuencia de diagnósticos positivos en la zona sur debe obligar a
procesos de inspección, pues es probable que los afectados eviten los centros de salud. El lider
de los medicos afirmo que los metodos tradicionales son los mas utilizados por la gente para
tratar la enfermedad, razon por la cual no buscan atencion profesional.
El procedimiento empírico consiste en la aplicación de vaselina, aceite u otras sustancias, o
bien, tapar el orificio de la piel con una cinta para cortar el suministro de oxigeno, forzando a la
larva a salir o facilitando su extracción.
El especialista insistio en que debe existir «un numero importante» de situaciones sin documentar;
por ello, subrayo la urgencia de realizar operativos de contención en la zona rural.
Finalmente, recomendo a la ciudadania acudir al medico y evitar el uso de implementos o
sustancias que, en vez de aliviar, agraven la condición del paciente.
Redaccion Por Esto!