La siembra de sandía en la comunidad agrícola de La Candelaria enfrenta un panorama adverso este año, debido a los altos costos de producción, la inestabilidad del clima y la falta de apoyos al sector campesino, lo que ha llevado a que solo unos cuantos productores se arriesguen a sembrar.
Don Juan Bautista Uc Náhuat, campesino de la comunidad, explicó que en esta temporada apenas cinco productores han decidido iniciar la siembra, muy por debajo de años anteriores, ya que las pérdidas recientes y la incertidumbre desaniman a la mayoría de los agricultores.
Señaló que en ciclos pasados la producción se perdió por lluvias irregulares y problemas de calidad, lo que impidió una buena comercialización, además de que el mercado ya no paga precios justos por la sandía, afectando directamente la economía de las familias campesinas.
Indicó que actualmente el costo de producción por hectárea ronda los 80 mil pesos, considerando semilla, insumos, fertilización, mano de obra y otros gastos, inversión que difícilmente se recupera si el precio del producto no es favorable o si la cosecha se pierde.
El campesino recordó que hace décadas la sandía era uno de los principales cultivos del municipio, pero hoy prácticamente ha desaparecido, ya que el riesgo económico supera las posibilidades de los productores, quienes tampoco cuentan con apoyos ni garantías para enfrentar pérdidas.
Finalmente, advirtió que, de continuar esta situación, la producción de sandía en La Candelaria podría desaparecer por completo, dejando al campo en una condición cada vez más vulnerable y sin alternativas reales de desarrollo para las nuevas generaciones.