
Se terminaron las postguardias en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). En un comunicado oficial se informó que los médicos que realizan su residencia únicamente podrán permanecer un máximo de 24 horas continuas en el hospital correspondiente, una medida que prioriza el descanso, la dignidad, la seguridad y, sobre todo, la humanidad.
En el oficio de la Dirección de Prestaciones Médicas, a través de su División de Formación de Recursos Humanos para la Salud, se aseguró que todas las unidades médicas –tanto los OOAD como las UMAE– deberán implementar de manera inmediata la medida que prohíbe que cualquier residente continúe con actividades después de cumplir una guardia de 24 horas continuas, considerando la jornada ordinaria más la jornada gratuita.
Objetivos de la regulación del tiempo
Los objetivos generales de esta regulación del tiempo de guardia para los residentes van desde la protección de la salud física y mental de quienes realizan esta actividad, hasta garantizar, como consecuencia directa y positiva, la seguridad del paciente, al ser atendido en condiciones de plenitud, calma y conciencia.
En el documento se establece que la guardia inicia al término de la jornada ordinaria y concluye al inicio de la siguiente, conformando así un periodo continuo, único y ahora limitado a un máximo de 24 horas.
El descanso posterior a la guardia implica que el residente no continuará con actividades, tanto académicas como asistenciales, durante la jornada inmediata posterior. De igual forma, el IMSS precisó que durante este periodo de descanso, los residentes quedan totalmente exentos de cualquier actividad extraordinaria o administrativa.
Asimismo, se puntualizó que esta medida no deberá afectar la evaluación académica, la asistencia ni la trayectoria de formación de quienes realizan su residencia, siempre y cuando cumplan las guardias programadas conforme a lo establecido.
La aplicación de estas nuevas disposiciones es inmediata, por lo que las autoridades educativas y los jefes de servicio tienen la obligación de reorganizar las actividades, garantizando la continuidad de la atención médica sin generar sobrecargas laborales o escenarios de burn out entre los residentes.
Esta medida se encuentra fundamentada en la NOM-001-SSA-2023, referente a la educación en salud, y en la NOM-035-STPS-2018 sobre factores de riesgo psicosocial, que reconocen públicamente que las jornadas prolongadas y la falta de sueño afectan de manera directa a los residentes, incrementando el riesgo de errores y decisiones médicas.
El cambio representa un avance significativo, ya que reconoce al residente como un ser humano y no como una máquina: una persona que se cansa y cuyo desgaste no lo convierte en mejor médico. Cuidar y proteger a quienes se están formando implica responsabilidad institucional, mayor seguridad para los pacientes y un mejor ambiente hospitalario, con personal médico descansado y en condiciones óptimas para ejercer su labor.
Redacción Por Esto