Rescatan orquídeas en riesgo ante pérdida de flora silvestre

La disminución de orquídeas silvestres en la región ha encendido alertas entre productores locales que desde hace años observan cómo distintas especies desaparecen por incendios y degradación del monte. Nazario Huchin Chan, meliponicultor y rescatista de flora desde hace dos décadas, explicó que la recuperación de estas plantas se ha vuelto urgente debido al deterioro acelerado de su hábitat.

Huchin Chan señaló que, además de la meliponicultura, impulsan el rescate de orquídeas endémicas mediante la propuesta de crear un vivero especializado. El productor detalló que en la zona existen al menos 50 especies identificadas de manera directa, aunque estimó que podrían ser más si se realiza un estudio formal con biólogos, especialmente en áreas de monte alto.

El entrevistado mencionó que los incendios forestales han sido uno de los principales factores que han reducido las poblaciones de orquídeas, ya que afectan no solo a las plantas adultas, sino también a los árboles que las sostienen y los microhábitats donde se desarrollan. Esto ha derivado en la pérdida parcial de ejemplares y en la modificación de variedades que antes eran comunes.

Entre las especies observadas localmente se encuentran orquídeas de flor verde, morada, azul y amarilla, además de variedades de floración en roca y otras que se polinizan entre sí, generando cambios genéticos naturales. Según Huchin Chan, resulta difícil cuantificar cuántas están en riesgo, pues algunas reaparecen, mientras otras prácticamente han dejado de verse.

El productor explicó que la identificación profesional permitiría conocer su valor ecológico y su potencial aprovechamiento, considerando que algunas orquídeas pueden usarse para obtener pulpa, extractos y vainas aromáticas, como la vainilla, que también pertenece a esta familia botánica. Recalcó que varias de estas especies cumplen una función ambiental clave al producir oxígeno y captar dióxido de carbono.

Huchin Chan añadió que la protección de orquídeas también favorece la meliponicultura, pues algunas especies sirven como fuente de alimento para las abejas nativas. Aseguró que, con un manejo adecuado, la zona podría recuperar parte de la diversidad que ha perdido en los últimos años y avanzar en estrategias de conservación comunitaria.