La libertad para opinar y expresar desacuerdos debe mantenerse abierta en cualquier tema de interés social, sin restricciones ni intentos de control sobre el pensamiento público. Esta postura sostiene que limitar voces críticas afecta la reflexión colectiva y frena el avance de la sociedad.
El pronunciamiento fue expresado por el pastor Roger David Huchín, de la Iglesia Divino Maestro (IDIMA), quien señaló que ningún gobierno o partido político debería intentar regular lo que se dice en espacios públicos o digitales, pues las diferencias de opinión fortalecen la vida democrática.
El líder religioso afirmó que las críticas —sean favorables o contrarias— ayudan a analizar si las autoridades están cumpliendo su función. Recordó que, desde su perspectiva, los gobiernos tienen la responsabilidad de procurar el bien común y castigar el mal, pero cuando no lo hacen, los ministros de culto no deben guardar silencio.
También destacó que las plataformas digitales permiten a las comunidades expresar inquietudes y compartir reflexiones con libertad. Subrayó que “deben sobrar voces” siempre que se apeguen a la verdad y contribuyan de manera responsable al debate social.
Sobre los señalamientos de que algunos líderes religiosos pudieran estar politizando sus mensajes, explicó que toda persona tiene derecho a una ideología, pero la Ley de Asociaciones Religiosas prohíbe utilizar los púlpitos para fines políticos. Sostuvo que es necesario cuidar los espacios y las formas en que se expresan opiniones de esa naturaleza.
Finalmente, reconoció que cada ciudadano, incluido cualquier ministro de culto, puede decidir su voto según convenga a sus intereses. Sin embargo, insistió en que el mensaje religioso debe mantenerse ajeno a partidos o movimientos políticos, preservando la misión de orientar con responsabilidad y apego a la verdad.