Productores del ejido Kilómetro Cincuenta continúan enfrentando dificultades para mantener en funcionamiento sus pozos de riego, debido al elevado costo del combustible y la falta de apoyo para implementar sistemas solares que reduzcan los gastos en la producción agrícola.
Eutimio Canul, productor del ejido, comentó que recientemente se realizó la rifa de pozos entre los campesinos, con el fin de distribuir de forma equitativa los recursos disponibles. Señaló que el proceso se efectuó con transparencia y sin favoritismos, lo que permitió que todos los participantes tuvieran la oportunidad de resultar beneficiados.
Explicó que, en su caso, el pozo que utiliza opera con bomba de gasolina, lo que representa un gasto promedio de 150 pesos diarios en combustible, además de 200 pesos por traslado del equipo hasta su parcela. Dijo que las jornadas de riego duran unas seis horas y se realizan tres veces por semana, lo que incrementa considerablemente los costos.
Canul subrayó que los productores que no cuentan con paneles solares enfrentan mayores dificultades, ya que dependen del combustible y los precios no les permiten obtener ganancias. Agregó que sería de gran ayuda recibir apoyo gubernamental para instalar sistemas solares en los pozos y así abaratar la producción.
Mencionó que la situación del campo es compleja: la producción de naranja ha disminuido por plagas, el limón carece de precio en el mercado y otros cultivos como el achiote dejaron de ser rentables. “No hay alternativas; el pobre sigue siendo pobre”, expresó el productor.
Asimismo, destacó que los altos costos de insumos y la edad avanzada de muchos campesinos dificultan el trabajo agrícola. Pese a ello, afirmó que continúan esforzándose para mantener vivas sus parcelas, aunque las condiciones actuales hacen cada vez más difícil sostener la producción.