Ex Integrantes del sindicato de mototaxis de la CRT en José María Morelos negaron las acusaciones vertidas por William Tolosa Soberanis, asegurando que su salida del grupo se debió al hartazgo por presuntos actos de abuso y extorsión cometidos durante su gestión.
Alberto Lizama Adrián, secretario de actas y acuerdos del nuevo comité, explicó que el conflicto no se originó por divisiones internas, sino por la decisión de los socios de reorganizarse tras recibir el nombramiento oficial de su nuevo líder, Leonardo Angulo, por parte del dirigente estatal de los mototaxis. Aseguró que la designación fue legítima y que, contrario a lo que afirma Tolosa, el grupo no fue disuelto ni creado de manera irregular.
Lizama señaló que bajo el mando de Tolosa Soberanis se registraron cobros indebidos a los mototaxistas, multas arbitrarias y exigencias económicas injustificadas. “Nos pedía dinero bajo amenazas de baja del sindicato y nunca transparentó los recursos. La gente se cansó de mantener un esquema de extorsión”, afirmó.
Detalló que entre las irregularidades detectadas figura la solicitud de hasta 35 mil pesos para la toma de nota del sindicato, así como cobros individuales que superaban los mil pesos por socio. Aseguró que ese dinero no se aplicó a los fines acordados, lo que provocó el rompimiento definitivo con el antiguo dirigente.
El representante sostuvo que los números y tarjetones de los mototaxis pertenecen a los propios socios y no a la CRT, pues cada integrante cubrió sus gastos de registro. Añadió que el nuevo comité trabaja de forma autónoma, con tesorería, secretaría y organización interna legalmente estructurada.
Finalmente, Lizama Adrián hizo un llamado a la ciudadanía a no dejarse engañar por supuestas promesas de incorporación al sindicato a cambio de dinero. “No hay nuevos espacios; las dieciocho organizaciones están completas. Quien les cobre por integrarlos está abusando de su necesidad”, advirtió, al anticipar que en los próximos días se dará a conocer el nombre de la nueva organización que los cobijará.